Natural…

Natural…

 

No todo lo natural es comestible ¡Ahora es necesario definir lo natural! La palabra “natural” se ha vuelto una herramienta de mercadotecnia y la encontramos por todas partes, en etiquetas, bebidas, alimentos, en nombres de compañías y en anuncios. Y si te fijas algunas veces no la vemos por escrito, pero en los logotipos e imágenes está siempre presente, ya sea en los colores (verde, azul) o en la presencia de árboles, hojas o del mar, sólo por poner algunos ejemplos.

 

En nuestra búsqueda de un estilo de vida más saludable, es importante darnos cuenta que no todo lo que lleva la palabra ‘natural’ en su nombre ó etiqueta, es automáticamente bueno o mejor. Existen muchas cosas que son naturales y no son parte de la alimentación humana. Entonces, algo puede ser natural y no por eso es adecuado para nuestro consumo. Algunas bebidas únicamente por contener un poco de jugo de fruta, usan la palabra natural en su etiqueta, pero además de eso, contienen cantidades enormes de azúcar añadida, colorantes y saborizantes artificiales, y ya no es tan natural, pero se anuncian como tal, y el problema es que nos confunde a la hora de tomar decisiones. Otro caso muy común son las bebidas que están hechas a base de té y escuchamos a las personas que dicen – Yo ya no tomo refresco, ahora solamente tomo té - Y la pregunta obligada en el consultorio de nutrición es: ¿El té lo preparas en casa o lo compras? Y con la imagen del té de lata o bote de plástico, tan fresca, verde, con hojas o playa, olvidamos que contiene casi la misma cantidad de azúcar que un refresco.

Información engañosa, ese es el problema, información que confunde. En estos días se discute en Estados Unidos la definición legal del término ‘Natural’ para el etiquetado de alimentos y bebidas, y se discute sobre el número y el tipo de ingredientes añadidos, o sobre las características exactas que un alimento o bebida debe tener para poder llamarse natural. ¡No somos los únicos confundidos ante el uso excesivo de esta palabra! Lo mejor que podemos hacer es leer la etiqueta del producto y recordar que, por ley, los ingredientes van ordenados del más abundante al menos abundante. Leer la lista de ingredientes nos dará una idea de la proporción de lo natural en ese producto. Y aquí seguiremos platicando de este tema para juntos tomar cada vez mejores decisiones al comprar y al comer.

 

Anna Cecilia Carrasco Medina. MNC. Nutrióloga Clínica-Educadora en diabetes-Health Coach. www.esnutritivo.mx • esnutritivo@gmail.com

 



1 Respuesta

Valeria Medina
Valeria Medina

julio 10, 2016

Super interesante!!
Ojalá llegaran a sancionar los productos con etiquetas engañosas !!

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